En el filo de la ventana, mi pluma espera el reencuentro de un alma y su papel, de blanco, de garabatos. La brisa que acaricia la luna llena es una invitación a violar una página virgen.
Entre nota y nota, la soledad del ir y venir, en los caminos de la certidumbre de un día, de las pequeñas diferencias en lo mismo, busco el palpar de otro universo, marcando rutas que se encuentran con mis sueños de infancia, los colores de distintos árboles y las frutas que al exprimirse, dejan el néctar dulce que se saborea sin arrepentimientos, en las páginas llenas.
Trazo letras que también leo, entre números que hablan de la inmensidad, lo perenne de las paradojas que dibujan mapas y pintan cariño y anhelo.
Es lindo y da gusto leer tu regreso.
ResponderEliminarSe extrañaban tus versos.
H.
Gracias, Hidalgo... it's been a while!! jejeje
ResponderEliminarLo dicho por don hache, un gusto leerte de nuevo.
ResponderEliminarKeep'em coming!